Home > ORCASITAS

ORCASITAS

 - DIGITAL GUERRA
Historia de Orcasitas foto jose luis guerra

El origen del barrio se encuentra en asentamientos de flujos de inmigración procedentes fundamentalmente de La Mancha, Andalucía y Extremadura que llegaron a Madrid a finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta del siglo XX. Debido a que todavía la capital no era capaz de absorber la gran cantidad de personas que se incorporaban a su población, la ausencia de vivienda constituyó un grave problema para las instituciones de la época. Esta carencia generó el auge de la autoconstrucción en la forma de chabolismo, con tipologías toscas de carácter rural. A mediados de los años sesenta, germina en el barrio un movimiento social que en los setenta se concreta en torno a la Asociación de Vecinos de Orcasitas, que actúa como voz vecinal que paulatinamente adquiere gran predicamento entre los vecinos del barrio. Es un momento clave ya que se vislumbra el final de la dictadura franquista y los vecinos de Orcasitas constituidos en Asociación -dadas las múltiples carencias del barrio- reivindican mejoras en las condiciones de vida y avances en el proceso democrático. A partir de ese momento, Orcasitas, carente inicialmente de los más elementales servicios e infraestructuras urbanas, poco a poco se va dotando de unas mínimas instalaciones de agua, alcantarillado, electricidad, viario, etcétera.

Los propietarios del suelo, apoyados por el Ministerio de la Vivienda, pretendieron, mediante un tecnocrático Plan Parcial de Ordenación Urbana, expulsar a la población residente en Orcasitas. Ello fue el origen de un amplio movimiento ciudadano, liderado por la Asociación de Vecinos de Orcasitas, que reivindicará, y finalmente conseguirá, el derecho de los habitantes de Orcasitas, tanto chabolistas como ocupantes de las ya muy deterioradas viviendas públicas, a seguir residiendo en él en nuevas viviendas construidas por el Estado y convenientemente dotadas. La sentencia, muy famosa por su enorme alcance, pasará a la historia como la "memoria vinculante". La lucha de los vecinos obligó a las autoridades a abordar el problema de la vivienda, poniendo en marcha diferentes dispositivos de construcción de vivienda pública como los Poblados Dirigidos, Mínimos, de Absorción y Agrícolas, todos ellos representados en Orcasitas.

Los vecinos de Orcasitas lograron una importante victoria contra la especulación inmobiliaria construyendo el primer barrio participativo de Madrid. El proceso de construcción del barrio fue tan participado que los vecinos decidieron en Asambleas hasta el color de los ladrillos de sus futuras casas. Gracias a su lucha, los vecinos de Orcasitas consiguieron un barrio muy bien dotado, con grandes avenidas, numerosos jardines, espacios para participar y un urbanismo saludable. Fue una experiencia que puso de manifiesto la importancia de la participación vecinal para lograr frenar la especulación y hacer barrios habitables

Durante los años ochenta se culmina el Programa de Remodelación de los Barrios, convirtiéndose Orcasitas en un modelo de transformación del espacio urbano expresión de las demandas ciudadanas. La crisis industrial, sin embargo, afectará fuertemente a su población, en especial a los jóvenes, que registran las más elevadas tasas de paro de la región madrileña. La crisis también se manifestó en el enorme impacto de la heroína, que acabó desarticulando a toda una generación de jóvenes orcasiteños. Se produce un declive de la cultura obrera de barrio.

En los años noventa Orcasitas comienza a salir de la crisis de valores. Algunos jóvenes de la generación de los noventa comienzan a involucrarse con el barrio. Esto dará sus frutos con el nuevo milenio. Así en el año 2004 se lleva a cabo el proyecto Activa Orcasitas, que dio lugar al primer Pacto Ciudadano logrado con éxito en la ciudad de Madrid. Miles de vecinos participan en un plan que ha marcado un nuevo hito en la Participación Ciudadana madrileña.

Hoy Orcasitas es una barriada claramente integrada en el contexto metropolitano desde el punto de vista urbanístico pero amenazado por procesos de exclusión social. Cuenta con un potente tejido asociativo encuadrado en el Foro por Orcasitas, que trabaja para que Orcasitas tenga un papel como barrio en la ciudad.

Orcasitas sigue siendo uno de los barrios más combativos de Madrid y habitualmente se moviliza contra las políticas que consideran injustas.

Orcasitas ha sido declarada como Buena Práctica Mundial en Participación Ciudadana por las Naciones Unidas. (Premios Dubai 2008

Felix López Rey

Felix López Rey - DIGITAL GUERRA
Felix López Rey, el histórico líder del Movimiento asociativo de Orcasitas interviene en la Asamblea de Usera del Movimiento 15 M. Felix, indignado por la falta de democracia que supone el impedimento a la presencia de los vecinos en los plenos, toma la palabra para reivindicar más democracia municipal y en la ciudad. Un símbolo del movimiento asociativo aprendiendo y a la vez compartiendo su experiencia con los jóvenes del 15 M.
Félix López Rey nació en la provincia de Toledo (Polán) hace 58 años. Desde su juventud, Félix ha estado trabajando por la mejora de las condiciones de vida de sus vecinos de Orcasitas. Su participación destacada en el moviento vecinal madrileño, siendo unos de sus principales impulsores dan buena prueba de su compromiso con la gente. Una trayectoria impecable que se ha caracterizado por estar siempre junto a quienes más lo necesitaban, apotando soluciones a los barrios desfavorecidos de Madrid. Desde niño vive en Orcasitas, barrio del que es fundador. Actualmente es el lotero del barrio pero nunca ha dejado de participar en la Asociación de Vecinos con iniciativas y trabajo

 - DIGITAL GUERRA
Declaración por los barrios
 

En Orcasitas trabajamos por una ciudad para todos. Un Madrid inclusivo con la ciudadanía. Un Madrid equilibrado que garantice el “derecho a la ciudad” para toda la ciudadanía.


LOS BARRIOS TAMBIÉN SOMOS MADRID

Los barrios somos parte de esta ciudad. Hubo un tiempo en el que no era necesario decirlo, cuando los barrios éramos protagonistas de la historia de un Madrid que despertaba a la modernidad. De aquella época fueron las remodelaciones y las luchas por una vivienda digna.

Tiempos en que nuestros sueños se convirtieron en grandes logros: parques, colegios, centros culturales, instalaciones deportivas y un largo etcétera. Gracias a la participación de todos estábamos construyendo una ciudad más humana.

Orcasitas, El Pozo, Carabanchel, Palomeras, Vallecas, Villaverde, San Blas o Caño Roto…. fueron barrios emblemáticos, formados a partir de la inmigración de los años cincuenta y sesenta, cuando nuestros padres vinieron a buscarse la vida a la gran ciudad, como ahora hacen miles de inmigrantes.

Cuando Madrid estaba en plena “movida” los barrios incluso fuimos capaces de crear nuestra propia cultura urbana: fuimos los “hijos del agobio”, con nuestra música: el rock urbano y las rumbas, nuestro lenguaje, el cheli, y nuestra identidad: el barrio obrero con sus bailongos, charlas de patio y fiestas de gigantes y cabezudos.

Supimos superar con imaginación y voluntad los años duros de la crisis y la heroína. Porque en ese tiempo, que ahora parece remoto, los barrios teníamos voz y sentíamos “orgullo de barrio” como sinónimo de convivencia democrática y lucha por las libertades. Actualmente los barrios hemos caído en el olvido. Se nos ha relegado al papel de pequeñas ciudades dormitorio en torno al “Gran Madrid”. Pequeñas islas donde la lucha por la vida se desenvuelve al margen de lo institucional y lo mediático.

Hay barrios que tienen incluso más habitantes que otras que llaman ciudades y sin embargo permanecemos invisibles, diluidos en la gran urbe impersonal.

De nuevo los barrios reivindicamos nuestro papel en el diseño de la ciudad.

Porque tenemos nuestra propia identidad, nuestra historia, nuestras costumbres y manifestaciones culturales.

Porque aunque entendemos que cualquier proyecto de ciudad ha de tener una proyección global, ésta no debe ser incompatible con los barrios. Por el contrario, los barrios podemos contribuir a enriquecer la ciudad, a hacerla más habitable, más cohesionada, más humana.

Los barrios tenemos un gran papel que desempeñar en el Madrid del siglo X XI.

¡Queremos salir de la invisibilidad y formar parte de esta ciudad!

¡Queremos tener una voz propia y que sea tenida en cuenta!

Porque los barrios también somos Madrid



CENTRAL TERMICA DE ORCASITAS CALEFACCION

jose luis guerra

jose luis guerra - DIGITAL GUERRA

SOY UN EX FOTOGRAFO DEL DIARIO 16 DEL 1983 AL 1991 Y CAMARA DE TELEVISION COLABORADOR DE LA REVISTA TIEMPO 1988 ASOCIACION ESPAÑOLA TECNICOS ESPECIALISTAS EN FOTOGRAFIA CIENTIFICA EL GREGORIO MARAÑON 1986 CLARO 1991 AYUNTAMIENTO DE MADRID 1992

Conmovedora despedida a Simoncelli en Italia

Conmovedora despedida a Simoncelli en Italia - DIGITAL GUERRA

Conmovedora despedida a Simoncelli en Italia Miles de personas siguieron el funeral de Marco en la iglesia de Santa María de Assunta, en Coriano, muy próxima al circuito de Misano, para rendir un sentido homenaje al piloto fallecido el domingo en Sepang.

El pelotón español

El pelotón español - DIGITAL GUERRA

El 2006 marca el año de inflexión. La Operación Puerto quita al ciclismo su credibilidad y aleja a los patrocinadores, temerosos de ver mezcladas sus firmas con escándalos de dopaje. Ese año el pelotón español tenía nueve equipos, cuatro de ellos de primera división, el año que viene serán sólo cuatro, dos de primera y dos de segunda, con la incógnita de si sobrevivirá el equipo de Matxín tras la espantada de Geox. Javier Guillén director de la Vuelta a España, coincide en que "la Operación Puerto provocó que muchas marcas desaparecieran", pero puntualiza que la situación actual "la marca la crisis económica en la que nos desenvolvemos". "Estamos en tiempos de recorte absoluto y uno de los primeros capítulos en podarse es la publicidad. La situación es preocupante a nivel mundial, no sólo español. Creo que todos deberíamos relexionar sobre ella. Ahora mismo cualquier equipo que no entre en el World Tour tiene difícil existencia. Y necesitamos a estos equipos".